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jueves, 6 de julio de 2017

Astronautos y Pediatros.















El otro día manteníamos un pequeño debate sobre la masculinidad o feminidad de las palabras. El tema se centraba en las profesiones. Y entre los debatientes se sostenía la idea de que se debería renombrar revisando el género más adecuado, en beneficio de la igualdad entre los hombres y las mujeres.


Yo entiendo, o al menos a mí me lo parece, que el debate puede resultar cansino y no sé decirles si una reforma en el género de muchas palabras de nuestro Diccionario de La Real y Académica Lengua puede ser útil en beneficio de la igualdad … bla, bla, bla. Sinceramente no creo que la igualdad entre mujeres y varones venga condicionada por una revisión del lenguaje. 


Todo comenzó por lo de Juez y Jueza … a lo que yo defendía (aunque igual me equivoco), que la palabra juez “carece” de género y es tan apta para ellas como para ellos.Si llamamos Jueza al la señora Juez ¿ porqué no Juezo al señor Juez?

Mi contrincante en el debate me comentó que el colectivo de “Azafatos de Vuelo”, luchó de lo suyo en su tiempo para incorporar el término masculino ya que solo existía el de “Azafata” (y éste necesitaba una variación para el género) Puede que algunos casos excepcionales esa corrección resulte plausible.

Mi idea, es que se está llevando demasiado “las ascuas al sardino”; no creo que se deba hacer una revisión completa del diccionario por el mero hecho que una palabra acabe en a A en O (por poner esos casos) - y con ello revisar su grafía para no confundir el género con el sexo. Yo diría que las reglas gramaticales son una cosa y la igualdad de hombres y mujeres otra...

Le decía al colega que entendía lo de “azafato” pero no consideraba imprescindible lo de “jueza” ya que pienso que algunas palabras, si se profundiza en ellas y no solo se leen, si no que se escuchan con atención, tienen una sonoridad que no da lugar a confusión de género; pongo como ejemplo: Pediatra, Astronauta, Periodista… Es decir, que me parecería absurdo reinventar aquello de Pediatro o Austronauto.

Para ejemplos los que quieran, para debates pues tantos como lenguas, palabras géneros y sexos ¿Ocurre esta controversia en el mundo anglosajón u otros espacios lingüísticos con menos riqueza de géneros semánticos que el castellano?

Si quieren profundizar en la materia y si les gusta la controversia del lenguaje, el género, la morfología y el sexo piensen … en eso, la polla y el coño (con perdón), pero no piensen demasiado no les vaya a coger un calentón. 


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4 comentarios:

  1. Una entrada agradable, pienso que nos hemos entendido siempre, pero hay quien aburrido busca llamar la atención, juez está muy bien. Con tus ultimas palabras me has dado pie a preguntar ¿por que lo divertido es cojonudo y lo aburrido un coñazo? Ya se que no hablábamos de esto por eso pido disculpas. un abrazo

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  2. Un buen momento para acordarse del género neutro.
    Veamos algunos ejemplos ilustrativos.
    Junto al Mar Menor, en Murcia, hay un pueblo que se llana Lo Pagán. No El Pagán ni La Pagana, sino Lo Pagán. Creo que viene de un apelativo posesivo, " lo de Antonio", " lo de María".
    Yo creo que en esto de los géneros LO único importante es que LO entendamos entre todos.
    Para bailar un tango hacen falta dos, LO miremos por donde LO miremos.

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  3. ¿Azafato sí y jueza no? Pues no sé yo.

    Que tarde es, me voy a la cama... o al camo (le lit) como dicen los franceses.

    Bexox ;)

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  4. Tiene su gracia este artículo, porque yo tengo una amiga jueza (para más señas, la ex de un conocido empresario vasco, amenazado por los terroristas), un amigo azafato (que hace vuelos internacontinentales, a Bogotá y a Nueva York, dos veces al mes), una prima futbolista, y un primo fubbolista (ahí la paradoja.... debería ser primo futboisto).
    Bueno, a lo que iba, me encanta la riqueza de nuestro idioma, nuestra gramática, nuestro vocabulario, tan rico en sinónimos, antónimos, agustinónomos, y juanónomos, y sobre todo, la cantidad de paradojas, controversias, perogrulladas, y demás sandeces que pueden salir a la luz, sin venir a cuento, y la mayoría de las veces, siendo prueba irrefutable de la ignorancia de quien las pregona.
    No es el caso de este artículo, espero que no se malinterprete mi comentario.
    Mi querido primo Tom, me encanta leer tus cosas, aunque hace tiempo que hay menos comunicación.
    Y aparte de eso, saludos a tus lectores, a los otros primos, y a todos los peregrinos del camino de Santiago.
    Un abrazo para todos ellos, y una abraza para todas ellas. (Alguna tontería tenía que soltar, si no, reviento).

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