Blog personal de un tarracofermense

Buscar este blog

viernes, 18 de febrero de 2011

Recuerdo del parvulario.

... Creo que tendría 3 años o apenas cumplidos los 4, y en mi memoria aún permanece ese recuerdo de infancia del que seguro le podría sacar algún "jugo" para estos temas de educación que durante estos días están rondando.


La "seño" nos había propuesto realizar un dibujo; diría que era la primera vez que yo me enfrentaba a un folio en blanco, (al menos es lo que yo recuerdo). Incluso diría que pensé algo como..." ¡bien! ¡como una aventura y lo pasaré estupendo!". No recuerdo exactamente con que colores se nos encomendó esa tarea aunque si que había uno de color azul celeste que creo que fue el primero que agarré como aliado para esa misión...

A medida que pasaba el tiempo, durante esa clase, me daba cuenta, que aquello no sería tan fácil como  había supuesto, pues, resulta que el dibujo era "libre" y bien bien, no sabía como podía rellenar aquel folio en blanco, que a medida que avanzaba el cronómetro es como si se hiciera más grande... También observaba, que los otros niños de la clase, estaban con sus dibujos y yo no había comenzado; me estaba poniendo algo nervioso, preocupado aunque hice un esfuerzo, me puse a pensar y a imaginar.

Entonces, me alié con el "celeste color" (creo que incluso le pedí ayuda) y empecé a dibujar el cielo del  que sería un estupendo paisaje,  también había un color amarillo, que me serviría para dibujar un radiante sol, y había uno blanco para las nubes (aunque me preguntaba si se verían bien sobre aquel folio también en blanco...) De todas formas, me animé un poco, me puse a pintar, y pensé que luego aquel lugar, ya saldría sólo, poco a poco, lo importante es que ya había empezado y me había decidido con aquella tarea...


De todas formas, y teniendo el proyecto en mi "cabecita" había tardado demasiado, en fabricarlo en mi interior, así como otro tanto tiempo en abordar ese dibujo en el tiempo establecido según la señorita, y cuando había pintado en una esquina algo de cielo (también me daba cuenta que el cielo es demasiado grande para que ocupara un simple margen de ese folio) ... la hora de la clase ya acababa... los demás niños empezaban otra actividad, y se les veía satisfechos por sus estupendos dibujos, es cuando me di cuenta de lo lento que iba, y como no completaba a su debido tiempo ese dibujo. Incluso Doña Señorita, me vino con un "espaviento" del que no sólo me asusté - tenía la cara como un tomate!! y parecía enfadada!!- sino que me salió un "rayote"  del inacabado cielo que podría haber sido y nunca fue.


¡¡¡ Es que no sabes ni dibujar un simple monigote !!! ¡¡¡como muchos niños ya han hecho!!!, _me gritó la señorita al mismo tiempo que me garabateaba esa figura humana en mi folio de papel_... Rompí a llorar, desconsolado, (de hecho intuía ese trágico final porque aquel día estuve lento). Tengo ese recuerdo y no puedo hacer otra cosa, que tenerlo, y ahora pienso que mi  "frustración" no sólo fue por no haber acabado algo, sino porque yo ya había imaginado aquel dibujo y el maldito tiempo de entrega del trabajo añadido a la intempestiva interrupción del mismo, había dado al traste todo aquello que yo empecé a soñar; también pienso que me fastidió que tuviera que compararme con los demás niños, era mi dibujo, y poco me importaba el de los demás.

Con 3 ó 4 años, yo no tenía las armas de la "rabia" o de la "confrontación", que posiblemente me hubieran ayudado a enfrentarme hacia aquella situación, solo recuerdo que pasé un mal trago, en una clase de parvulario.

Así que siempre que vean a un niño que aparentemente "no hace nada" seguro que está pensando, imaginando, soñando... y si observan que plasma a destiempo eso que lleva dentro, acérquense con el mejor de sus cariños, sonrían, y ayúdenle a construir su mundo por muy pequeño que les parezca.

Película Recomendada: Rebelión en las Aulas.

15 comentarios:

  1. No fui al colegio hasta los seis. Hasta entonces todo el tiempo imaginando... Pero veo que ti te cundió más. Es precioso lo que cuentas pero me da penita, pena. Te voy a mandar un beso, ea.

    Otra cosa, Tomae, ¿hasta qué años (más o menos) crees tú que se puede estar soñando?

    ResponderEliminar
  2. Hola, me llamo princesa del guisante, y no sé dibujar ni un monigote. Pero tengo una amiga que tiene manos de oro. Cada cual a lo suyo, jefe.

    ResponderEliminar
  3. Entre otras cosas eres un gran "recomendador" de películas: das siempre en el clavo.

    ResponderEliminar
  4. Tomae... Me ha entrado una congoja a medida que te iba leyendo. ¿En serio que la zeñureta te riñió? ¿Tan pequeñito...? ¡Ese cielo que se rompió antes de ser pintado en un papel! Prometo no interrumpir a ningún niño que parezca que esté pensando en las musarañas.
    Qué entrada más tierna, Tomasín...

    ResponderEliminar
  5. Gracias por compartir la experiencia.

    ResponderEliminar
  6. The Broder and the demoniacus vengancing18 de febrero de 2011, 22:43

    Bien hermano, lo haremos a nuestra manera, como nos enseñaron nuestros abuelos sicilianos.
    1. Localizo a la señu.
    2. Le hago tragar el tomo 5 de la Enciclopedia Británica. Y que lo mastique, bien masticadito.
    3. Colleja pública en el salón de actos.
    Aplauso general de los alumnos de las últimas veinte generaciones.
    4. Señu, me va a escribir usté mil veces mil:

    "Al hermano de Driver no se le grita, Conchita".
    5. Hala.

    ResponderEliminar
  7. ...gracias lolo , a mi también me daba algo de pena cuando lo recuerdo, aunque es lo que pasó y no guardo rencor a ese momento, mas bien nostalgia... Por soñar, creo que se puede soñar siempre, aunque no conviene creerse el sueño, no vayas a acabar volando cual tolondro.

    Princesa Del ni pajotera idea de dibujar tampoco, es una habilidad como cualquier otra. La verdadera habilidad es saber cuando el otro está "construyendo" y no interrumpir aunque no tenga manos de oro.

    En Rebelión en las Aulas, el "profe" dignificaba tanto a su profesión como a sus alumnos ... ¡cuanto se puede aprender si encuentras alguien tan entregado! ... Gracias Modestino

    ResponderEliminar
  8. ... bueno Sunsi la infancia siempre tiene algo de sabor a ternura, Que me riñera la "señu" debió tener alguna explicación, a lo mejor le ponía de los nervios a la pobre mujer... Si he contado la historia, es porque la recuerdo, y la he sacado a colación de tu entrada de las no torpezas.

    Dama con esto del blogueo, aunque se "cuele" alguna historia personal, si sirve para compartir, y sacar provecho, vale la pena publicar... sacar viejos recuerdos, también tienen su qué...

    Driver Gracias, sabía que saldrías en ayuda de tu hermano pequeño, como tantas veces has hecho, lástima que aquel día estabas en casa jugando con el scalextric...¡qué tiempos!...ay la señu...(pssst creo que era un poco sorda...)

    ResponderEliminar
  9. Ya entonces apuntabas al infinito. Eras un filósofo, tomae, y te enfrentabas a la impotencia de no poder plasmar en un simple folio todo cuanto tu mente abarcaba.

    Si yo te contara, mis historias de niña en el cole, se te pondrían los pelos como escarpias. Sufrí mucho por ser diferente, por padecer, sin saberlo, TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad cognitiva). De hecho, me lo detectaron ¡¡pasados los 40!! En fin...

    Me ha encantado tu historia.

    Disfruta del fin de semana.

    ResponderEliminar
  10. mi peor día de parvulario fue cuando mi hermano sacó la lengua a una niña y le castigaron poniéndole los calzoncillos en la cabeza todo el día....real y cruel; en aquella época se pasaban la autoestima por... por ahí. Besos Tomae, haz el dibujo original ahora, creo que será una buena terapia!

    ResponderEliminar
  11. oooh que cruel esa señorita..
    oooh y la de Marta..
    Para ser profe de infantil se ha de ser de otro planeta. Poquitas profes entienden ese mundo.. Ahora dibuja y enmárcalo como si de tu miró se tratase.. Un petonet.

    ResponderEliminar
  12. Por qué se empeñana las seños en que hagamos dibujos??? yo siempre hacía el mismo, una casa con un caminito. Flores y un par de árboles al lado, detrás una gran cordillera y en el cielo un sol y un par de nubes.
    Al día siguiente volvía a dibujar mi casa con su caminito, flores, un par de árboles...
    Pero mi seño era más considerada que la tuya, puesto que, a pesar de ser siempre el mismo dibujo, nunca dejó de felicitarme. La tuya era un poco... qué diría??? bellaca, arpía... Ala!.

    ResponderEliminar
  13. ... reconozco que para ser "señorita" de primaria, Zambu se ha de tener un don especial... Siento la tardía detección.

    ...bueno quizá intenteré hacer ese dibujo Marta estaría bien volver a mi infancia, me pasaré horas haciéndolo...días tal vez.

    ResponderEliminar
  14. ...efectivamente, Monty de otro planeta y estar con los ojos bien abiertos.

    Esta entada, no pretendía ser un alegato contra los descuidos de la señorita, simplemente un recuerdo de infancia.

    ...Si leles podrían enseñar ha hacer representaciones gráficas de funciones, a mi siempre me gustaron las logarítmicas, o las exponenciales...

    ResponderEliminar
  15. Los dibujos a esa edad son muy proyectivos.
    Qué querría decir el monigote de tu maestra? Lo guardas... podríamos interpretarlo! :)
    Me ha dado qué pensar en que cada cual tiene su ritmo para hacer las cosas.
    Tomae, bonita historia,

    ResponderEliminar

Si por algún motivo técnico no pueden publicar comentario, pueden enviarlo a tomaecp@gmail.com y haré lo posible para publicar. Un saludo.