En mi vocabulario interior, aquel que usamos con
espontaneidad y utilizamos con cierta soltura, existe alguna que otra palabra -son
más bien pocas- de la que desconociendo el motivo, no las he aprehendido como
la mayoría de los vocablos que uso.
Puede que cuando llegaron a no sé qué parte de mi cerebro no
se asentaran con la suficiente robustez como lo hicieron la mayoría; y quizá
por ese motivo cuándo toca utilizarlas provocan en mi un cierto fruncir de ceño
o incluso una especie de “traba en la lengua” a la hora de recordarla. No diría
que sea un tema fonológico o logopédico (eso es otro cantar) sino que se trata
de una pequeña oxidación en la memoria. Lo
llamo así porque por mucho que quiera incrustar esos vocablos de una forma
eficiente tengo la intuición que ya no quedarán almacenados en mi “disco duro”
como la mayoría de los que uso con la fluidez que tengo (que no es mucha) . Tal vez sea porque no tengo una imagen clara que me identifique el objeto que quiero utilizar.
Entonces, cuando toca el momento de usarlos, y más si la
situación requiere cierto desparpajo utilizo extrañas reglas nemotécnicas que
curiosamente y dada la situación, ni me funcionan y acaban confundiéndome. Podría incluso darse la situación de que no
solo recorra en mi un pequeño sudor frío en mi frente sino que además se
evidencie una cierto sonrojo en mi rostro u otro pequeño síntoma de ansiedad.
Pero a uno le han educado para sobreponerse ante las
dificultades, para anteponer la ignorancia a la vergüenza (o al revés ahora no recuerdo como es) y pedir
al interlocutor que le ayude a resolver ese pequeño conflicto lingüístico… lingüísticamente cerebral. Me sobrepongo a la
adversidad y actúo.
Si el interlocutor es ella,
y ella tiene que desempolvar el vocablo perdido de mi desarticulada
memoria. …
Directamente le digo:
-Hola buenas…, ando algo confundido y sinceramente creo que es de justicia que *(se) los tire, ¿tendría la amabilidad de indicarme si son los cejos o los tejos?
(Lo suelo preguntar de sopetón, sin venir a cuento y sobre
todo, esto es importante, sin contarle a la bella dama que me soluciona el
problema del léxico todo lo que les he contado a ustedes anteriormente)
Suele funcionar, y ella sonríe.
Ella sonríe y yo me vuelvo a olvidar de esa palabreja…
* Nota del Autor. Puede obviarse.
Para practicar y que tu cerebro se acomode al lexico, te propongo un ardid de sencilla. Implantacion practica.
ResponderEliminarCuando pidas la cuenta en la cafeteria, arma la pregunta de esta guisa,
¿Seria usted tan amable de decirme cuanto le importo?
Descubriras muchas cosas sobre los camarero as, y si cabe, sobre tu misma mismidad.
De acuerdo Hermano, lo haré ...tú me guardarás la espalda, y responda lo que responda le pasaré mi mismidad hacia tu cartera ¿hace?
EliminarTe sorprenderían las respuestas.
EliminarDesde "tú me importas mucho", hasta "no me importas nada", toda una variedad.
Mira, no te podré ayudar... nunca sé si el puente o el túnel son lo uno o lo otro o viceversa, tú ya me entiendes (colador-embudo también se me atascan:-)
ResponderEliminarGracias PrincesaDel, pensaba que el atascamiento era algo personal ...no tengo problemas con puentes y túneles, lo único que recuerdo es en el juego de la oca aquello de que de "puente a puente y tiro porque me da la corriente" yo tenía un cierto miedo no solo de caer en el puente sino el de pasar la casilla porque tenía sensación de que me podía electrocutar ...
Eliminara ver si me cruzo contigo y me lo pregunras!!!! bss y buen martes
ResponderEliminar... Así lo haré amiga Winniecero, te lo preguntaré y por supuesto que ese café lo pago yo. Bss!
EliminarFíjate que, cuando pienso en ti, me da la fuerte sensación de que eres un vivo, el ojo que cuando mira nos ve. Casi el sabio que recoge las hierbas arrojadas, bajo la luna serena que vio el moro de la morería para nada malo, falso o engañador.
ResponderEliminarO lo mismo es que sólo estás vivo.
Qué será, será.
Estás vivo o eres un vivo?
Dejémoslo en que soy un ser vivo La Garrrta, que como todo bicho viviente se maravilla cuando el Creador nos muestra como mejoran según que especies...
EliminarLo de echar lo cejos yo, personalmente, no lo había oído en la vida. Así que a mi, si se me tira algo que sea los tejos, por favor.
ResponderEliminarDe todas maneras tengo una especie de teoría absurda para tu oxidación. Los cejos les tiras "guando esdas bodacho" y los tejos los lanzas cuando estás en pleno uso de tus facultades.
Elige pues........
Besos
Money no suelo tirar los tejos porque no soy muy diestro para ello, al final cuando me di cuenta que otros lo hacían mejor que yo decidí (fuera cual fuera mi estado etílico) lanzar la pregunta tal cual ...
EliminarDe todas formas te digo que investigando sobre el tema he descubierto que los tejos se tiran tal como los bolos o las bolas de la petanca (o algo así)
Bss!!! ;)
Te comprendo. Curiosamente también confundo puente y túnel. Debí saltarme algún capítulo de Barrio Sésamo. Sin embargo creo que eres muy capaz de inventar otra palabra que sustituya a tejos. U otras, diría. No lo encuentro grave, más que oxidado te encuentro... reluciente, refulgente, rutilante, relumbrante, chispeante... Eso, chispeante.
ResponderEliminarGracias lolo !!! ¡qué buena eres! ... pero ahora que parece que estoy resolviendo la cuestión lingüística hay otra duda qué me asalta ¿se pueden tirar-los en el caso que la destinataria esté oculta en una isla misteriosa?
Eliminar...Puedes contestar después de la publicidad y besos guapa.
Hermano, tras reflexionar sobre tu MIO, no sé si tal cuestión es comprensible.
ResponderEliminarVeamos.
¿Mi coche es LIO o tuyo?
Está claro, mi coche es LIO, y el tuyo es tuyo.
Hasta ahí estamos de acuerdo y no nos hacemos un MIO.
Cada palabra tiene un significado, ésa tiene el suyo, y ésta tiene el LIO.
De esta forma tan simple, nunca nos hacemos un MIO.
Así que las cuestiones de enredos y cambios, es decir LOS MIOS, no son tan tuyos como LIOS.
¿Lo entiendes TIO?
¿Te das cuenta? A mí nunca se me confunden las palabras, no me hago LIOS.
Tú, en cambio, te sueles hacer LIOS, que no son como los MIOS.
...si lo lee, la supra amiga, vamos la comentarista anterior (anterior a mi comentario antes del tuyo) la que está entre tu prima y tú pero que no soy yo, Tío ...diría que es la experta en soluciones para tu serie seriada sobre la Isla esa. Eso si lo lee y vuelve ¿te aclaras? ¿nos lo... lo aclarará?
EliminarAhora que lo-lo dices, voy y me lo-lo pienso.
EliminarHaría falta que lo-lo leyera, para que aportara una solución
lo-lógica, aunque fuese lo-locamente.
Y a lo-lo mejor acierta.
¡Quién lo-lo sabe!
¿Pero qué dices? De lío nada. Yo lo veo cosa de tíos, como mucho de primos. Para mí, o nosotras, de lío nada.
EliminarQue tiene unas cejas llenas de tejos y como se hace mayor, el peque, se le oxidan. Es normal, si no se las tiñe... Pooobre.
Porque las tejas viejas molan más, en eso no hay duda. Creo.