Primero les cuento cómo voto, (no el qué) y luego les explico el porqué.
Por poner un ejemplo (*), y tómenlo como un ejemplo, les diré que en mi circunscripción se presentan 4 partidos políticos...los de los lentejos, los de los lechugos, las zanahorios y los cebros (estos son muy cebros, se presentan por novedad).
Cojo yo entonces y paso de las zanahorios, porque para la vista ...las conejas; y de otra forma descarto a las cebros y aunque me parezcan simpáticos, prescindo hacer el inútil con mi voto porque ya hay demasiado político inútil viviendo del cuento.
Entonces me encierro ante mi soledad democrática en esas cabinas y vamos a poner por caso que cojo un sobre con una papeleta del partido de los lentejos (introduzco la papeleta dentro del sobre) y hago lo mismo con la papeleta del partido de los lechugos. Cierro los ojos y mezclo los sobres (ya salibalmente cerrados) y utilizo la mano inocente de una de mis hijas (no se si esto es muy constitucional pero paso) y le digo que coja uno de esos sobres...ni yo, ni por supuesto ella, sabemos si es el de los lechugos o de los lentejos.
Luego voy muy decididamente, al momento más único del sufragio, y sencillamente deposito uno de esos sobres. El otro, lo destruyo (sin mirar) y lo deposito a cual contenedor de papel para reciclar, por aquello del voto "planetario".
¿Por qué voto así?
En un primer lugar puede parecer que sea un indeciso, y también hay algo de eso _pues me conforma esa indecisión política y de esa forma me manifiesto_ De alguna forma también justifico las campañas y los mítines y las encuestas que tanto margen dan a los indecisos, puede que esté allí...(piensen lo que quieran)
Pero en realidad, es que me cuesta bastante afinarme (aunque sea en delgada ranura de una urna) a una candidatura de esas que se presentan, todas tienen sus pros y sus contras, y tampoco me veo en las mismas filas de los que las militan.
Es la única fórmula de practicar el voto secreto, ¡lo llevo a rajatabla! Si bien conozco los sobres con los que practico (ese azar) Nunca sé cual ha sido la elección que he tomado. Además eso del voto secreto diría que se puede extender legalmente a uno mismo.
El otro día me hicieron una encuesta de esas del sondeo y cuando me preguntó que había votado en las anteriores elecciones , no solo le conté que no lo sabía, sino que por el procedimiento que uso (también se lo conté) no tenía forma de saberlo, como tampoco sabré que votaré esta vez. Lo de saberme “sonda” del sondeo también me gusta y es otro motivo para que vote así.
El otro día me hicieron una encuesta de esas del sondeo y cuando me preguntó que había votado en las anteriores elecciones , no solo le conté que no lo sabía, sino que por el procedimiento que uso (también se lo conté) no tenía forma de saberlo, como tampoco sabré que votaré esta vez. Lo de saberme “sonda” del sondeo también me gusta y es otro motivo para que vote así.
Por último, y para que sepan todos que el mío es un voto reflexivo -yo selecciono los sobres-, puedo mirar a los ojos de los candidatos y decirles a la cara ¡oye que yo te medio voté! Y eso es mucho. Piensen si un político se presenta y pide aunque sea el medio voto de cada uno de ustedes y ustedes se lo otorgaran ...¡Seguro que gana!
Lo del (*) es que normalmente complico más el ejemplo con 4 sobres de unos, 2 de otro , 5 del tal pascual... (también alguno en blanco) y si el Cebro me cae muy simpático ese día tan electoral, pues le coloco un sobre de esos de la suerte; y como me gusta algo lo de la estadística, juego con ello.
Yo voto, D'Hondt hace el resto...















