Blog personal de un tarracofermense

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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Algo que pienso de la poesía.


Vale que el que escribe poesía  demuestra ser un “ingeniero” del diccionario, y sí pueden ver en el proceso literario una suerte de ingenio y de composición ordenada pues el escritor de poemas encuentra con sagacidad las palabras para hacerlas rimar, contar en silabas, añadir ritmo y belleza al texto.

De todas formas, no creo que la poesía trate solo de esa “fortuita” composición ordenada con las reglas de la métrica. Sino que quien escribe poesía además de esa capacidad y conocimiento de la lengua, demuestra una actitud a la hora de expresarse.

Actitud que tiene dos vertientes, la primera sobre cómo le impacta al escritor el tema que le ha elegido para versar, tema que sin lugar a dudas le llega por una cierta experiencia vivida y/o sentida (aunque también podría llegarle del imaginario). Para ello, no solo hace falta una actitud para conectar con ese tema, sino que es necesaria una determinada sensibilidad para que ese aspecto llegue al corazón y a la mente (el poeta es un ingeniero de palabras) de una forma más bien fuera de lo común. El poeta ha de tener el corazón abierto ante los hechos, debe estar atento a sus sentimientos, y debe tener la mente (o la pluma)  lo suficiente diestra para recoger aquello que siente de una forma 
artística.

Una vez ha ocurrido el “flash”, por el que el poeta decide publicar, en ese acto el escribiente, y aquí la segunda vertiente, debe tener un gesto de desfachatez y también de valentía. Cuando digo desfachatez, no quiero ser periorativo, sino que califico a la actitud de escribir y publicar una especie de “sinvergüencismo” pues la publicación poética supone desnudez del alma de quien escribe. Puede que quien escriba sienta el recelo de no publicar por una especie de pudor al ser descubierto, por eso el escribir y hacer público lo que uno siente de una forma tan afilada como puede ser un poema, es también un acto de valentía e incluso de rebeldía.


domingo, 13 de septiembre de 2015

El viento que pasa ...






Tal vez  quede alguna brizna de nuestros recuerdos en uno de tus bolsillos…

Si fuera así, ¿cómo diría? - si… si… si superas lo solo que me encuentro en este mundo…  puede, y ese puede es como una oración que clama al cielo; puede que me atreviera a pedir que una de esas motas que quedan, se convirtiera en granito de brillo. Brillo en nuestras miradas y luz que al fin me permitiera descansar en aquel que era nuestro abrazo.

¡Qué trágico es  escribir sin ...ti!




sábado, 29 de agosto de 2015

Escribiendo, gerundio de escribir.









Escribe rápido como si lo dijera Speedy Gonsales, o escribe lento como si lo dijera Confucio como si de todo un proverbio chino se tratara, escribe, escribe, no te detengas ni mires atrás… si acaso puntúa, alguna coma tal vez, pero olvídate del participio, siempre gerundio, escribiendo, escribiendo…

Escribe para ti, no mires al lector, ¡ni a la pantalla! ¡parecerá que lees! –y si lees, ya no escribes, estás pensando en el lector –Hola lector, yo te saludo, -¡no!  ¡no pienses en él!...escribe bien, cuida la redacción y la amabilidad de las palabras.

-¿Qué no piense en el lector?

No lector, al lector si acaso respeto y si quiere no seguir leyendo ¡que no siga!, pero tú escribe, acuérdate de que el gerundio es presente y continúo.

- ¡Escribe bien!

El bien lo decide el lector …-¡Mentira!, el bien o el mal ya estaba definido, y ni él ni tu eres nadie para hablar del bien o del mal, tú sigue escribiendo y no te distraigas. Si acaso te dejo que oigas el ruido del teclado, que te imagines chapurreos, muelles, caracteres y ya que estás en medio de la informática ¡bits! ¡quieres entender! ¡solo bits!; un conjunto semi ordenado de bichos electrónicos que navegan por aquí y por allá, que el transporte que nunca habías imaginado antes hace que te conviertas en escribiente, redactor jefe y editor ¿no te parece sugerente?

Y cuando estés ausente de todo ello, de las reglas, del ruido del teclado, de observar como corren las palabras en el texto, tal vez, encontrarás placer y silencio.

-¿Por qué le pusiste Gonsales y no González?

No preguntes, sigue escribiendo y disfruta,. Y  recuerda que la escritura mientras vivas o mueras, puede ser... 

in-fin-ita.





viernes, 20 de marzo de 2015

Tomo mi palabra... "campos".



Oí hablar sobre algo que los lingüistas denominan campos semánticos y, como no soy experto en la materia, no sabría explicar bien de qué se trata. Pero hubo un día que lo intuí o lo imaginé. Y pensaba en esos campos que pertenecen al lenguaje y a la palabra, aunque más bien le preceden.  Le preceden en la mente antes de que ésta la  escupa en forma de vocablo. Y residen en ella de una forma abstracta, algo desordenada y puede que en imágenes (borrosas, difuminadas o concretas). Después llega la hora de la siega. Hay veces que lo haces a mano y otras mecánicamente, pero al segar destruyes los campos y escupes la palabra. La escupes, la ordenas y la empaquetas para exhibirla y que alguien se quede con ella; y puede que sí construyas palabras, palabras y más palabras, formes alguna frase y más… Y las exhibes… y al exhibirlas y empaquetarlas  puede que incluso te prostituyas con ellas  o sean objeto de mercadeo que, en definitiva, es como prostituirse.

… ¡Qué lejos quedan esos campos cuando llegan las reglas para construir  la palabra!

-¿Por qué has dibujado campo, trigo, arboleda y un árbol lejano?

Primero existió el "campo" y por eso dibujé un campo; dibujé un campo y pensé en trigo porque como no entiendo de "campos"  la imagen del trigo surgió sin querer, sin premeditarlo. Y dibujé un campo de trigo porque el trigo está muy presente tanto en la sopa como en el pan; y era campo de trigo por la tierra, por la semilla y por la siega. Y creo que también por la parábola, pero no indagué mucho en ella.

Y allí, a  las espigas las azotaba el viento, y aunque crecían, cada una podía bailar al son del movimiento de las nubes. Había tierra (no me preguntes por la fertilidad; no quise llegar tan adentro). Pero soplaba el viento, llámale brisa si quieres, y había espacio para tumbarme en ese campo y mirar al cielo, que me diera el sol en la cara, que me acariciara el aire y que no me importara que cualquier maleza entrara en mi cuerpo. Y donde me tumbara aplastaría algún  fruto y encontraría alguna mala hierba y también alguna flor silvestre. Y todo eso no me importaría porque el sol calentaba mi cara y me acariciaba un rumor suave que, amable, llegaba a mí convertido en brisa.

Y allí, en algún momento, en tiempo dormido sin ser siesta, me incorporaría sin sacudirme los restos de trigo que se colaran por el cuello de mi camisa, y andaría por esos árboles de la arboleda y correría buscando  aquél, el más lejano, el que estaba  más perdido…

Y con una navaja escribiría algo en ese árbol, algo corto, algo sencillo; no preguntes, que aunque prostituido sigo vestido…






.../...


lunes, 17 de noviembre de 2014

La teoría del mono infinito y las máquinas de escribir.


El teorema del mono infinito afirma que un mono pulsando teclas al azar sobre un teclado durante un periodo de tiempo infinito casi seguramente podrá escribir finalmente cualquier libro que se halle en la Biblioteca Nacional de Francia. En una nueva exposición del mismo teorema, más popular entre los angloparlantes, los monos podrían escribir las obras de William Shakespeare.

Si me preguntaran por tres escritores franceses nombraría a Diderot Molière y Víctor Hugo. Los dos primeros me salieron al azar y Víctor Hugo me salió por el musical de Los Miserables. También pensé en Sartre pero solo me preguntaban tres. De Shakespeare sabría decir tres obras suyas y la primera Sería Romeo y Julieta...

Conocía algo del teorema ese del mono, pero reformulado a que la probabilidad de que un mono aporreando una máquina de escribir, escribiera el Quijote tenía un valor ínfimo y despreciable... (Al contrarío del teorema del mono infinito, el caso ser reducía a única sesión de máquina de escribir - mono)
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UB-52 
HGW XX/7
He intentado imaginar como un mono "aporrearía" una máquina de escribir y como no tenía un mono a mano, que sí una vieja Olympia ... se me ocurre tal que:
En la fotografía clasificada como UB-52 se puede observar como la mano se asienta sobre el teclado de una forma correcta, y como en la fotografía XGW XX/7 la mano cae sobre el teclado de una forma incorrecta.

He imaginado también que la supuesta mano correcta sería la del hombre, en contra de lo que supuestamente haría un chimpancé -tal como el de la gorra- si se encontrara frente a esa Olympia.

Hago hincapié en esta observación ergonómica (hombre-mono) porque sin duda alguna tenemos (los humanos) unas ciertas ventajas -al menos de posición manual- si nos "enfrentáramos" a tan literaria tarea, de esa teoría.

Les cuento todo esto, porque el otro día se preguntaba a alguien sobre el porqué escribimos, y a mí se me ocurrió todo esto que les cuento de teorías imposibles, probabilidades, Víctor Hugo, El Quijote... etc. Y por otro lado decían que vuelven a estar de moda las viejas máquinas de escribir por aquello del sonido que producían.

El caso es que se me ocurrió pensar que yo que igual que ese mono no me he leído el Quijote, (de Los Miserables solo vi el musical y la película) pero estoy convencido que en cualquier caso o intento fortuito del mono, chimpancé o simio que se preste a escribir cualquier novela, tengo miles de millones de probabilidades de superarlo. De superarlo con creces; y con todos mis respetos a Mr. Darwin, EPD. Y por supuesto estoy convencido que ustedes también, así que anímense y escriban que es una noble y humana tarea.

Otra cosa es qué interés pueda tener uno que escribe en superar al mono.

Si quieren saber más sobre Emile Borel, pinchen aquí. 


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sábado, 5 de abril de 2014

El tercer "click".





Ya les hablé una vez del primer click, el segundo click (cameo para CarmenJ) y hoy les traigo el tercero. Ya ven, aunque suene a reiterativo, éste es diferente. Me da que la fotografía y la escritura algo han de tener que no les hagan tan diferentes, o si son muy diferentes me viene a juego con aquello de la imagen y las mil palabras. Y puestos a contar, cualquiera que diga ¿qué vale más? Otro podrá decir también qué vale menos…
El caso es que el fotógrafo (¡alerta! ¡Siempre con la cámara a cuestas que sino no sale la foto!), pues el tío, va por ahí a la caza y captura del instante _sabio el nombre de instantánea_  y cuando encuentra la escena perfecta, que sin saber o sabiendo porque, le ha llamado la atención… se para, observa… encuadra;  busca la posición adecuada, enfoca la cámara, encuentra la luz  y ¡short! Aunque a veces es al revés, es decir que se queda quieto, en la escena a la espera que aparezca el momento, o si quieren el pajarito y cuando llega (si llega)  lo caza al vuelo y dispara.

Bueno, ahora que hemos capturado ese momento, la cuestión es que hacemos con las palabras, aquellos que nos entretenemos con ellas. Si  lo piensan, puede que hagamos lo mismo que hacen los fotógrafos, que vamos por la vida con “nuestra cámara” y ustedes que escriben me entienden; y de alguna forma como la llevamos siempre puesta (Yo creo que está debajo de las cejas, en el alveolo de una oreja, en la punta de las narices y allá dentro donde ustedes también saben) cuando encontramos el momento, la escena, el pajarito ese que vuela…capturamos igual que hacen los fotógrafos. Luego en el "laboratorio de revelado" (aunque no sé si quedan de esos) empezamos a contar palabras, buscarlas, seleccionarlas… bla, bla, bla.

…Y como sabrán muchos de ustedes, ese luego: llega, no llega, sale o no sale. Que la imagen sea nitida, distorsionada o simplemente llame la atención y guste, ya dependerá de quien la vea, o en este caso de quien lo lea. Porque el objetivo, sea de la foto o del texto, lo pone cada uno bajo su punto de mira con la cámara o el boli que tiene.

Y si salen en la foto, sonrían o digan  Luiiiiis. :) 
 Que tengan un buen finde.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Ajedrez, lectura y escritura.





Leí “Novela de ajedrez” de S.Z. No creo que se deba saber jugar al ajedrez para leer ese magnífico libro (no llega a las 100 págs.)

Les sonará a ustedes que los grandes ajedrecistas, para entrenarse juegan partidas a solas. Uno mismo contra uno mismo. Y pensaba en ello, en que si juegas contra ti mismo, puedes ser “blancas” -con lo mejor de ti mismo- contra “negras”- lo mejor de ti mismo ...

Nota: “lo mejor de ti mismo”: ajedrecísticamente hablando. ;)

¿Se imaginan? Luchar solo en ese tablero, donde todo es conocimiento, estrategia, movimientos Sin que tu contrario (que eres tú mismo) intuya o adivine…Cuando tu contrario eres tú mismo._intuyendo que en cada pensamiento, que en cada movimiento puede llegar el sabor de la victoria y/o el sabor de la derrota_

¿Y la escritura? ¿Podríamos hacer lo mismo? ¿Qué quiere decir eso?

Y  pensaba que, si cogiendo, por decir algo 5 palabras al azar... si seríamos capaces de escribir una frase que ni las blancas ni las negras, supieran si tiene que ver con nosotros mismos, como si en esa partida “a solas”, el resultado fuese tablas. Algo así como una escritura totalmente aseptica.

Hagan la prueba, cojan cualquier  sopa de letras de esas o abran cualquier diccionario en 5 páginas distintas y escojan las primeras palabras que les digan algo , y construyan una frase, con las primeras palabras que se encuentren (al azar) . Puede que basten 3 ó 4 de esas palabras.

Nota sobre el azar. El azar no existe. En estadística, lo llaman azar por decir algo pero dicen que no conocemos las reglas para que salga esa bolita de la cesta.


domingo, 5 de mayo de 2013

La experiencia de lo no vivido...





Escribir sobre lo que hemos vivido, debe ser fácil, quizá falte el acierto de hacérselo transmitir a ustedes con la misma precisión con que uno lo experimentó _y con lo que uno sintió en su interior_; entonces aunque tengas una base sólida para contar, al escribirlo te puedes dar cuenta que en la misma palabra utilizada puede que haya algo de ficción. Ficción  que se inicia en la escritura  (la que yo inicio) y continúa en la lectura (la que ustedes ahora mismo leen)  y comprenden de una forma diferente que yo, he vivido o he experimentado _y he sentido_

Bueno, quizá no sea ficción exactamente, sino que la palabra escogida cuando se escribe, no es la misma que la que se lee…

Si escribir sobre lo vivido, experimentado _y sentido_  tiene algo de “ficción”. Escribir sobre lo no vivido, no experimentado y _no sentido_  sí que tiene ficción, sí definitivamente sí ¿sí?  …digamos que es una pregunta al vacío. Porque a lo mejor puede ocurrir que, lo no vivido, a medida que se escribe, alcance un punto de realidad…aunque nazca de algo soñado, imaginado o deseado. Y puede que quien lo lee, perciba que quien lo ha escrito haya sentido esa experiencia aunque no la haya vivido… ¿Abro el interrogante pero no lo cierro…

…y me da la sensación que lo no vivido, no solo está en la mente, cuando se escribe.

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Puestos a elucubrar, por cambiar de “lenguaje”, estoy convencido que quien compuso esa música vivió y sintió algo realmente bello…

Y el director de esa orquesta al participar en esa pieza  ...la "vivió y sintió" con aquella  intensidad sin haberla "escrito"... 

Y tras  acabar el concierto, después de tantos elogios, el mismo director divisó un par de espectadores en el patio de butacas,  ... y los aplaudió aún con más fuerza, porque intuía al verlos que estaban viviendo lo mismo...




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jueves, 11 de octubre de 2012

Batman returns ...



Si Batman returns (osea que vuelve) me pregunté ¿porqué no lo podía hacer yo? Bueno, tal vez Batman tiene todos los medios de la Twenty Century Fox o de la Metro Golden Mayer, para volver... y esos tienen muchos medios, quizá por ello les sea más fácil hacer volver al murciélago a las pantallas que a mi escribir.

Además, por muy mamífero que sean los murciélagos, esos bichos son feos y no me gustan, si me encuentro a unos cuantos, seguro que me asusto. De murciélago solo me gusta que es una palabra que contiene las cinco vocales, como abuelito y Aurelio (el de Marco-Aurelio) ...Me contaron que Camilo José Cela, era todo lo que era porque entre otras muchas cosas tenía la capacidad de saberse muchas palabras con las cinco vocales de nuestro querido alfabeto; aunque no creo que sea una causa efecto. Yo solo sé tres: murciélago, abuelito, y Aurelio (y he llegado a pensar que Aurelio no sirve porque es nombre propio, ya ven)

De Batman lo que sí me gusta es la Michelle Pfeiffer haciendo  de chica-gato (por cierto que bien le queda la P a Michelle en su Pfeiffer) Y lo que si quería era hacerme con una linda gatita, una linda gatita juguetona y mona para que me rasque y me haga reír, pero que "porfi" ¡qué no me arañe la barriga! ... 

¿Cuela? no , no creo que cuele; no hay lindas gatitas, me confundí con esos malditos roedores que hacían estragos al pobre lindo gatito de los dibujos de Hanna-Barbera ¿o era el lindo gatito de Piolín? Yo, con el "Barbera" de Hanna-Barbera llegué a pensar que era Ana de apellido Barberá, y que esos dibujos eran oriundos de por aquí.

A quién espero es a Esmeralda...

¡Esmeralda ráscame la espalda!



lunes, 23 de abril de 2012

Rosas para "Jorgita"




Mi querida Jorgita,

Perdona que hasta hoy no tuviera el valor de escribirte unas líneas, puede que pienses que me aprovecho de este día tan shakisperiano o viceversicamente cervantino para dedicarte unas líneas; puede que sí,  que me refugie en el día de tu onomástica para dirigirme a ti… tal vez lo hago para camuflarme en el ajetreo de la fiesta o para aprovechar la propaganda que rodea este día de libros y rosas.  Pero si no lo hiciera hoy que es tu día, puede que algún demonio que revolotea en mi memoria, me lo recordara y acabara arrepintiéndome de no dirigirte a ti por todo aquello que me has dado.

Pues te escribo mi querida Jorgita para hacerte sabedora y agradecerte todos los buenos ratos que me has hecho pasar, los viajes que he podido realizar sin moverme tan siquiera de casa, cuánto he disfrutado a tu lado, cuanto he imaginado y cuanto he crecido junto a ti. Podría decirte ¡qué también he madurado! , pero diría que algún avispado ni se lo creerá y se reirá de nosotros si sigue leyendo esta carta que tenía guardada desde antaño y hoy mi querida Jorgita me he atrevido a publicar.

Recuerdo cuando fue nuestra primera vez, que yo estaba analfabetizado en un  gélido invierno del que mudamente se me escapó que debería ir con hache y pronto viniste tú a acariciarme no solo con tu dicción sino que también con tu erudición. Me llenaste con tus primeros vocablos, tal vez sonaran monosílabamente como medias risas, jadeos o pequeños llantos pero empezó entre el orden de nuestra comunicación; yo comprendía su voz, y luego tú erre que erre le dabas forma que al principio las veía raras pero luego al verlas, aunque se me escapara la mirada no podía eludir verte, conocerte y seguir cerca de ti.
¡Qué emoción La  mía que los monos pasaron a polis! y que las minúsculas podían ser MAYÚSCULAS y cuán diferente era ser propio que COMÚN, empecé a saber por ti que nos podíamos pronombrar y desde entonces no dejaríamos nunca de ser tú y yo.


Crecía el asunto, y lo adjetivabas lo calificabas y lo acompañabas con estupendos artículos que ya quisiera el periodista poner en columnas con la misma sabiduría que me enseñabas tú, compañera.

Te he de reconocer que me causaba cierto estupor verte adeverbiando cualquier verbo que fuera capaz de conjugar, a veces yo me lo encontraba con una persona y según me indicabas, podía acabar pensando que se encontraba en otro modo e incluso en otro lugar… ¡qué tiempos! Te confieso que llegué a sonrojarme cuando me enseñabas todas tus posturas que eras capaz de hacer con aquellas proposiciones, que a veces aunque quisiera escabullirme siempre supe que tú, amiga mía, estabas detrás.

Han sido tanto los detalles con los que hemos vivido que no he olvidado de poner ningún punto a la i ni acentuar con aquellas tildes tan graciosas que me trajiste de recuerdo todas toditas las esdrújulas que me enseñaste.


La lista sería muy larga Jorgita, y parece que lo nuestro tiene signos de continuar, me has de seguir aleccionando, sobre todo con esas comas tan caprichosas o esos puntos que no me dejan acabar, bien sea porque la lista es muy larga o bien porque quiero seguir suspendido y que sean otros los que disfruten de ti como lo hago yo contigo   … 



...y si una no huele a mucho, escucha estas cuatro.




PS. Esto es lo último que he aprendido, es tan viejo como los romanos,  ¡ay! si tú y yo declináramos juntos ¡ay! 


martes, 10 de abril de 2012

El otro "click" ...



Ya les conté un día sobre el silencio que se "escucha" antes de publicar una entrada, en aquel post (que no me deja de sonar) les comentaba sobre la dificultad de encontrar tema al escribir, de idear una historia y si me apuran montar una narración con personajes y sucesos que puedan suscitar un cierto interés, primero para quien escribe y segundo para quien los lee.

De todas formas, - y le llamaba "click" al momento de la llegada de la inspiración- existe otro que aunque se de primer encendido, sin el segundo es imposible que se publique lo que uno está pensando, imaginando o redactando. 

Y puede, esto me ocurre ahora, que aunque se encienda la luz de la inspiración, empiezas a escribir y no haces más que retroceder, borrar, eliminar todo lo que estás escribiendo, llegas (bueno ahora lo haré en primera persona) ...llego hasta hastiar esta actividad tan poco "lucrativa" que si bien supe como empezó noto de sobras cuando  te  me dan ganas de ponerme al teclado y cuando no. También me ocurre que puedo ponerme nervioso si no soy capaz de redactar un par de lineas con sentido y al mismo tiempo oigo ese "run run" que me dice ...escribe hombre! no tires la toalla! ... Pero oigan, yo no tengo ninguna toalla a mano y no hay nadie que me tire de ninguna manta, bueno si que hay alguien y esos ya saben que son ustedes y pensar en ello hay veces que ayuda y otras dificulta la tarea de ponerme a escribir...

Pero bien bien, la escritura es un acto personal e íntimo por lo que debería averiguar donde está el otro mecanismo que me posibilita que me enfrente ante mi y a cada uno de ustedes que leen, ¿ganas? ¿verguenza? ¿hastío? ¿pereza?  ...también noto como existe un estúpido¿?  afán de superación personal en sorprender y sorprenderme en las entradas, y/o si no soy capaz de contar algo de carretilla o que de "vidilla" es que casi ya no me "enciende".

De todas formas, aunque ustedes lean, no piensen que cuando "planeo" un post, el objeto del mismo es escribir por contarme y contarles algo,  sino que existe otro objeto que tiene que ver con comunicar , y eso  pienso que tiene algo que ver con el acto -aunque sea unos instantes- de ponerme en  común unión con cualquiera de ustedes que se pase por aquí; y si me doy cuenta de ello, puedo incluso a asustarme por esa "intromisión"...

Si quieren el primer click, lo escribí aquí. Yo seguiré investigando que ocurre con el segundo... aunque supongo que tendré que seguir escribiendo para averiguarlo.





domingo, 1 de enero de 2012

El corresponsal, el misionero, y...

"Los buenos reporteros son personas modestas, respetuosas con el otro y capaces de demostrar esta actitud en todo momento. Ser reportero significa antes que nada respetar a otro ser humano con su propia privacidad, personalidad y escala de valores ..."  (El Mundo de hoy, Ryszard Kapuscinski)



Leí una vez un libro del "blanco" de la foto y pensaba  lo admirable que puede ser el oficio de corresponsal de ... (iba ha decir de guerra) El caso es que él mismo hablaba de su trabajo y me daba cuenta que  que en esos lugares donde se ejerce el periodismo desde la "distancia", acaba siendo un arte el dar crónica a los hechos de una forma imparcial y objetiva sin dejarse llevar por supuestos prejuicios del que es extranjero. También es inevitable que cuando estalla el conflicto acabes tomando partido; y eso ocurre tal vez porque una circunstancia caprichosa te ha llevado a un lado del frente y es imposible pasarte al otro a riesgo de ser eliminado...

Contar las cosas que ocurren fuera de tu país, supone imbuirse en el ambiente, conocer los lugares, las costumbres y si es posible tal como decía él, la lengua de aquellos países; entre otras cosas porque puedes alimentarte de las  vivencias de los hogareños a través de la palabra sin dejarte llevar por los líderes locales de opinión. Palabra que luego has de transmitir a los tuyos sin emitir juicios parciales de que tu sociedad de origen, tu sistema político o la escala de valores personal es la más idónea para comprender el qué y el cómo ocurre aquello en aquellos lugares donde el conflicto armado es habitual.



Supongo que parte de esa actitud para acercarse al "otro" debe parecerse a la misma que muchos misioneros deben adoptar para realizar su personal apostolado en esos lugares donde al parecer también puebla la tragedia y la desigualdad. Y aunque en los dos casos que les presento puedan tener naturalezas distintas, estoy convencido que existe una universal escala de valores que hace de esos "oficios" para realizar aquella tarea con honradez . En ambos casos los dos son mensajeros de la palabra. Si bien en el primero, el corresponsal trata de enviarla a su lugar de origen con el ejercicio de no “embarronarla” por los tópicos de aquel país con una escala de valores completamente distinta; en el segundo caso el enviado que está en esa o aquella zona trata de hacer llegar un mensaje de paz y amor que lo más seguro aprendió en su país de origen con una cultura diametralmente distinta al lugar donde realiza su misión.

Es curioso esto de enviar la palabra de aquí para allá, a veces siendo las mismas, tienes que tener en cuenta, quien las oye, quien las lee... ¿aveces? no, casi siempre.

Se seguirán enviando mensajes de paz y amor, y para unos significarán cosas muy distintas que para otros.
De nuevo, Feliz año amigos...



miércoles, 31 de agosto de 2011

Todo es mentira (o la falsedad de las palabras)

Si observan ese soldadito romano que hay en la foto les diría que esta entre la primera y segunda columna, que si empezando por la izquierda... pero si les pido que lo miren desde arriba les digo que está erguido entre las dos comprobarán también que es así. En "realidad" es un efecto óptico producido por una figura imposible, de esas cazadas en la web.

Recuerdo una vez que fui a una conferencia con el título de "todo es mentira", y el tío que la daba, me dejó atrapado. Muchas veces he  intentado adivinar no solo lo quería decir con ello sino como llegar a decir algo así, y a estas alturas de blog, parece que me voy acercando a esa realidad.

Creo que su discurso versaba en la particularidad de las palabras, y he aquí la primera trampa, bien bien no recuerdo exactamente el recorrido que realizó, pero como uno empieza a ser autor de lo que escribe, les traigo mis suposiciones e impresiones de esta entrada.

Pues me ronda, que en la mismísima RAE, tan Real y Académica ella, se esconde en un perfecto cuarto de caudales un arcón congelador de esos, donde están almacenadas las palabras del Diccionario, todas ellas envasadas al vacío, algo así como ivernando. Allí disfrutan de su significado más semántico por las que fueron construidas. Y ocurre que vamos los usuarios de la lengua a desprecintarlas, escuchamos ese ruido tan poco onomatopéyico de cuando abres aquello ausente da aire; y ya en ese momento la "palabra" empieza su oxidación; luego las traemos a un texto -este mismo serviría- y si no es óxido lo que hay en ellas, algo hay para que ustedes que las leen puedan verlas incluso corroídas de la esencia que fueron inventadas.

De pequeño me pasaba algo raro con los colores, yo veía el ROJO, y lo llamaba rojo, y pensaba que podría ser que otro lo viera de color AZUL (mi azul) aunque lo llamaba rojo porque había aprendido que esa era la palabra para designar a ese color... Ahora imaginen entonces, si les traigo "amor", "guerra" o a la mismísima "felicidad" y les cuento una historia con personajes, podrían participar de esta ilusión que les he traído de que hay  falsedad en las palabras cuando las usamos utilizamos y por algún efecto concluirían  eso de que todo es mentira...

... y sigo pensado en "todo es mentira", y caigo en la cuenta que si es así, entonces es una tragedia. Y no me sirve el consuelo de que sea compartida porque solo con que haya dos que caigan en esa cuenta, entonces esa tragedia es multiplicada.



miércoles, 30 de marzo de 2011

United Colors Of.

...Morenatti, Emilio (Fotoperiodísta y ciudadano del mundo)


Tomé "prestada" esta imagen del blog de Colombine, donde participo de vez en cuando. En esa ocasión exponía unas magníficas fotografías del autor referenciado, "Sus imágenes son aquello que la palabra no tiene capacidad de contar porque se siente corta, absurda y limitada" comenta la autora del blog, refiriéndose al trabajo de este peridista.

Desde que tengo el blog, en más de una ocasión me he visto tentado de escribir sobre noticias que acontecen, me resulta díficil, porque encuentro que diga lo que diga siempre me posiciono, y de alguna forma temo a sentirme "etiquetado". Oí de alguien que acuñaba el término "periodismo aséptico" como una fórmula de expresión acerca de la realidad "noticiada", sin que se viera el color del escribiente o narrador, es como si la tinta del escritor hubiera "alchol desifectante", "betadine" en la saliva si el periodista utiliza su voz... (me resulta casi imposible expresarse así).

Por ello debo elogiar el papel que juegan algunos por desenmascarse y desenmascarar a la verdad porque imagino que ante una realidad mostrada, aunque sea a falta de palabras, siempre, siempre, existe la otra realidad del espectador quien a la vez que se informa, cae en la tentación de emitir su personal juicio...

Me cautivó la foto de las niñas afganas, no sólo por la riqueza del color, sino por la expresión del rostro de esas niñas, llenos de una extraña madurez, incomprensión o incluso desafío...me fijé en ellas, y no pude evitar pensar en mis hijas, comparar mentalmente el rostro habitual de las mías y las de ellas, y pensar en la suerte que corren unas y otras. De alguna manera  también pensé que no  adivinaríamos la edad de esas niñas si  nos fijáramos sólo en sus caras.

Por ello, sirva esta pequeña referencia, para estrenar Etiqueta "TarracoFerma at News" en la que con mi personal escritura sea corta, limitada o absurda, abordar ciertos temas que puedan resultar de interés. Si les interesa a ustedes será un placer que me sigan.

PD. Hoy Colombine hablaba de otro Emilio, el que "tiñe de rojo Botín" la España de Hoy.

Película Recomendada. Historias de Filadelfia.

sábado, 19 de marzo de 2011

Inventando a leer...

...y a escribir, y a restar y a sumar.

Tengo un pequeño recuerdo de infancia de cuando aprendí a escribir. El profesor dictaba las estaciones del año, y mientras lo hacía me sorprendió con ... "e invierno", en realidad lo que me sorprendió no fueron las estaciones, fue ese "e" , pues cuando estaba con el otoño, yo ya tenía preparada en mi mente mi "y" para acabar con las cuatro...

No podemos evitar leer cuando escribimos, y de alguna forma escribimos en nuestra mente cuando intuímos la palabra que puede venir a medida que vamos leyendo.

El proceso de aprendizaje en la lectura, y escritura es toda una epopeya. En eso estoy con la menor de mis hijas, y no puedo evitar reflexionar sobre aquel mágico camino en el que dejamos de ser analfabetos...

Como forma parte de su aprendizaje, y del currículo de P5, acabo pensando que como todos los niños se saldrá con la suya pero que en casa tenemos que hacer de nuestra parte por aquello de la soltura y la fluidez, y lo hago convencido que entre otras, esta es una tarea fundamental.

Como a L. (Laura para los amigos) siempre le gusta jugar, aprovecho para inventar juegos a fin de potenciar el proceso mental de lectoescriptura, sirva esta muestra de ejemplo...

pica -  p= ica
mes + a = mesa

Entonces le digo,

- Si a "pica" le quito la "p" que queda ...? o bien 
- y si a "mes" le pongo una "a" al final ?

Como le divierte, y observo que piensa las respuestas, me imagino su proceso mental y aseguraría que en su cabeza lee "pica", borra esa "p" y reescribe "ica" para luego releer y contestarme... En definitiva está realizando todo un ejercicio mental que si le "añado" eso de quitar letras o añadir otras ( mes+a = mesa) supongo que de alguna forma le introduzco en el mundo de las operaciones matemáticas...

Es un juego sencillo, pero estoy convencido que ponerlo en práctica es tan instructivo como divertido, y a medida que se avanza en el "currículo", se puede poner en práctica con palabras algo más complicadas, y otros "operandos" como la substitución... Además no hace falta ni lápiz ni papel y se puede realizar en cualquier lugar.

 Hay juego para rato...

zanahoria - h = ?